Me dolía la espalda horrores. Estaba empezando a caminar con las manos en jarra sujentándome los riñones porque parecía que me iban a explotar.
La primera etapa del embarazo fue bonita y llena de ilusión. La segunda estuvo llena de complicaciones y contracciones inesperadas.
Después de 3 años y 9 meses, salí de cuentas en enero.Aún no estaba listo para asomar la cabecita al mundo asi que el embarazo se prolongó.
Poco a poco fui notando como se ponía en posición y que las patadas cada vez eran menos abundantes pero más fuertes. El momento no daba llegado...
Rompí aguas a finales de marzo.
Al Bixo le costó salir casi dos meses. Por más que empujaba, daba la impresión de que se quisiera quedar dentro pero... ¿Y si se ahogaba con el cordón umbilical? ¿Y si no respiraba al contactar con el mundo? Se fue resbalando poco a poco mientras dilataba. El parto fue doloroso, muy doloroso. Pero al fin, ayer salió a las 3 y pico de la mañana. ¿Peso exacto? No lo sé.. 80-90 kilos. Pronto cortaron el pequeño cordón azul y supiré aliviada al ver que la criatura respiraba bien.
Miré su carita y decidí llamarlo Óscar.
Abandoné el quirófano poco después.
Ahora mi nene ya se tiene que valer por si solo en el injusto mundo en el que vivimos. Pero como una madre, estar,e durante los primeros años cuando me necesite.. depués.. el tiempo dirá.. quizás acabe siendo huérfano.
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